¿Por qué se publica una esquela?
La esquela es la forma tradicional de comunicar un fallecimiento y de rendir homenaje a una persona. Aunque lo más habitual es publicarla en los días posteriores a la muerte, hay otros momentos y motivos en los que familias, amigos y empresas deciden hacerlo.
Comunicar el fallecimiento
Es el motivo principal. La esquela avisa a amigos, compañeros y conocidos a los que la familia no puede llamar uno por uno. En EL PAÍS, la edición Nacional permite que la noticia llegue a quienes viven en cualquier punto de España.
Anunciar el funeral o la despedida
Indicar el día, la hora y el lugar del funeral, de la misa o de la ceremonia civil permite que quien lo desee pueda acompañar a la familia. En este caso la esquela debe publicarse antes de la ceremonia, por lo que conviene encargarla cuanto antes.
Recordar un aniversario
Muchas familias publican una esquela en el primer aniversario del fallecimiento, y algunas también en los siguientes, para mantener vivo el recuerdo y convocar, si procede, una misa o un acto en su memoria.
Convocar un funeral de recordatorio
Cuando el entierro se celebró en la intimidad o en otra ciudad, la familia puede organizar más adelante un funeral o un homenaje y anunciarlo en el periódico. Las ediciones regionales de EL PAÍS permiten dirigirse a la ciudad o comunidad donde se celebrará.
Despedida de una empresa o institución
Empresas, colegios profesionales, universidades y asociaciones publican esquelas por el fallecimiento de un fundador, un directivo, un empleado o un socio. Por su presencia en el ámbito profesional, económico e institucional, EL PAÍS es una elección habitual para este tipo de esquelas.
Dar el pésame públicamente
No solo publica la familia. Amigos, compañeros de trabajo o una empresa pueden publicar su propia esquela para expresar sus condolencias a la familia y sumarse al recuerdo de la persona fallecida.
Agradecer las muestras de cariño
Pasados unos días, algunas familias publican una esquela de agradecimiento para dar las gracias a todas las personas que les han acompañado, enviado flores o transmitido su pésame.
Homenajear una trayectoria
Cuando fallece una persona conocida en la cultura, la ciencia, la empresa o la vida pública, EL PAÍS puede dedicarle un obituario por decisión editorial. La esquela, en cambio, la encargan su familia, sus amigos o las instituciones con las que colaboró, y es su propio homenaje.